Agua termal
Brota a unos 30 °C, una temperatura que en la piscina activa y en los baños permite estar mucho rato en el agua.
- 30 °C en el manantial
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El agua y su historiaUn agua termal a 30 °C que Carlos III hizo famosa en 1778, de los Reales Baños al actual Balneario de Trillo.
En la orilla izquierda del Tajo, unos kilómetros aguas arriba de Trillo, brota caliente el agua que dio fama a uno de los balnearios más antiguos de Castilla. Los Reales Baños se levantaron en el último cuarto del siglo XVIII y llevan desde entonces el nombre de Carlos III, aunque el balneario actual se llama, desde 2023, Balneario de Trillo.
En esta página reunimos lo que dicen el balneario y los estudios históricos sobre el agua, la historia de los baños y los datos prácticos para la estancia. No es información médica: cualquier tratamiento con agua mineromedicinal debe hacerse con criterio médico.
Es un agua mineromedicinal declarada de utilidad pública, clorurada sódica, bicarbonatada y sulfatada cálcico-magnésica. A diferencia de muchos balnearios del interior, aquí el agua es termal de verdad: brota a unos 30 °C.
El balneario destaca su contenido en sodio, calcio, magnesio, litio y hierro, y le atribuye un efecto sedante y relajante. Los análisis del siglo XIX ya describían en ella gases como el ácido sulfhídrico y el carbónico, sales de cal, sosa y magnesia y carbonato de hierro.
Brota a unos 30 °C, una temperatura que en la piscina activa y en los baños permite estar mucho rato en el agua.
El cloruro y el sodio son sus componentes principales, junto con bicarbonatos y sulfatos.
Completan su mineralización y, según el balneario, van acompañados de litio y hierro.
Es un agua mineromedicinal reconocida oficialmente, la condición para que un establecimiento pueda llamarse balneario.
En el siglo XIX los médicos de los baños las recomendaban para enfermedades de la piel, reumas crónicos y dolores artríticos y gotosos, y también se usaron para la escrófula y la lepra. Hoy el balneario figura en el programa del Imserso con tratamientos reumatológicos y respiratorios, y en sus programas propios las presenta sobre todo para relajación y bienestar.
Son usos tradicionales. El propio balneario desaconseja el agua termal a los menores de 4 años por su composición, y cualquier persona con una enfermedad crónica debería consultarlo antes con su médico.
La tradición cuenta que los romanos ya conocían estas aguas, pero la primera descripción escrita es de 1697, en el Espejo cristalino de las aguas de España de Alfonso Limón Montero. El gran impulso llegó en 1770, cuando Miguel María de Nava, decano del Consejo de Castilla, se curó con ellas y decidió financiar y proteger unos baños dignos de ese nombre.
El rey Carlos III nunca los visitó, pero su respaldo a los estudios del agua hizo que los baños llevaran su nombre. A la entrada del balneario todavía hay un busto del monarca, y en las termas actuales se usan bañeras de mármol de una sola pieza recuperadas de los baños antiguos.
Alfonso Limón Montero describe las aguas de Trillo en su tratado sobre las aguas de España.
Empiezan las obras de los edificios de baños y de la hospedería, impulsadas por Miguel María de Nava. Según el Instituto Geológico y Minero, Ventura Rodríguez firmó ese año un proyecto para los Baños de Carlos III.
El 31 de julio el médico y botánico Casimiro Ortega, primer catedrático del Real Jardín Botánico de Madrid, presenta el análisis de las aguas.
Ortega publica el Tratado de las aguas termales de Trillo y una Real Cédula de Carlos III, del 11 de abril, respalda su análisis.
Se aprueba el reglamento de gobierno de los baños, que tenían los baños del Rey, de la Princesa, de la Condesa, la Piscina y el baño del Hospital.
El obispo de Sigüenza Pedro Inocencio Vejarano amplía los baños. A mediados de siglo reciben unos 1.400 bañistas al año, entre ellos militares y pobres de solemnidad.
Tras la decadencia y los daños de la Guerra Civil, en la finca funciona el Instituto Leprológico de Trillo, que cerró en 1996.
El 1 de agosto se inaugura el hotel balneario actual, de cuatro estrellas, con el nombre de Real Balneario Carlos III.
En febrero de 2017 cierra por la quiebra de la empresa que lo explotaba. Reabre en mayo de 2018 con gestión municipal y en julio vuelve a la Red de Balnearios de Castilla-La Mancha.
Tras varios meses cerrado, reabre el 27 de marzo con una nueva empresa gestora, Grupo Biblu, y el nombre de Balneario de Trillo.
Fechas tomadas del estudio de Alet Valero sobre los baños de Carlos III (Cuadernos de Estudios del Siglo XVIII, 2020), de la historia de los balnearios del Instituto Geológico y Minero, de Termalistas y de la prensa de Guadalajara. Algunas fuentes divulgativas sitúan la inauguración de los baños en 1777.
Desde 2018 la empresa municipal Trillo Gestión Municipal llevaba el balneario con el nombre de Real Balneario de Carlos III. En marzo de 2023 lo tomó Grupo Biblu, una empresa especializada en centros termales, con un contrato de 25 años, y el balneario pasó a llamarse Balneario de Trillo. En su web oficial aparece como Hotel Balneario de Trillo - Carlos III.
La nueva gestión ha anunciado mejoras como un centro termolúdico, una piscina termal exterior y la reforma de las casas rurales de la finca. Son proyectos anunciados: conviene comprobar qué está ya en marcha al reservar.
Según la web y las preguntas frecuentes del balneario (consultadas el 7/10/2026). Confírmalos al reservar, porque pueden cambiar.
Hotel balneario de cuatro estrellas con 86 habitaciones dobles y familiares, recepción 24 horas, wifi y aparcamiento exterior gratuito.
Piscina activa de agua termal con camas de burbujas, chorros, cuellos de cisne y jacuzzi, hasta 30 personas por sesión. La estancia incluye el acceso al balneario.
Gorro de baño y chanclas. Se pueden alquilar el gorro, las chanclas y el albornoz.
El hotel admite niños y hay menú infantil; en la zona de aguas pueden entrar a partir de los 4 años.
Según el balneario, no se admiten animales de compañía.
El balneario indica que no está adaptado para personas con movilidad reducida; algunas habitaciones son semiadaptadas.
Abre casi todo el año y cierra en diciembre. La cancelación es gratuita hasta 48 horas antes.
Un agua mineromedicinal de utilidad pública, clorurada sódica, bicarbonatada y sulfatada cálcico-magnésica, que brota a unos 30 °C.
Sí. Sale del manantial a unos 30 °C, así que es un agua termal, no un agua fría calentada.
Porque Carlos III respaldó en 1778, con una Real Cédula, el estudio de sus aguas que hizo el botánico Casimiro Ortega. Los Reales Baños llevan desde entonces su nombre, aunque el rey nunca los visitó.
En marzo de 2023 el balneario reabrió con una nueva empresa gestora, Grupo Biblu, que lo llama Balneario de Trillo. Es el mismo hotel y la misma agua; en su web aparece como Hotel Balneario de Trillo - Carlos III.
Los Reales Baños se construyeron a partir de 1775 y su análisis se publicó en 1778. El hotel balneario actual se inauguró en 2005.
Entre 1943 y 1996 funcionó en la finca de los antiguos baños el Instituto Leprológico de Trillo, un sanatorio para enfermos de lepra. Cerró en 1996.
A partir de los 4 años. El balneario no recomienda el agua termal a menores de esa edad por su composición.
No. Según el propio balneario, no se admiten animales de compañía.
El antiguo Real Balneario Carlos III: hotel de cuatro estrellas con aguas termales a 30 °C y acceso al balneario incluido en la estancia. El mejor punto de partida para recorrer la Alcarria y el Alto Tajo.
Información revisada el 7/10/2026 en las webs oficiales de cada lugar. Horarios y precios pueden cambiar: confírmalos antes de ir.
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